Tácticas infalibles para conseguir un beso suyo

 

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¿Te mueres por probar sus labios y el momento nunca llega? Echa un vistazo, te lo contamos todo para que triunfes y consigas un beso suyo. ¡El éxito está asegurado!

 

¡Al límite! Busca las comisuras

El momento clave para conseguir un beso de tu chico ¡es la despedida! Así que ¡atenta! Cuando vayas a darle dos besos ¡que sean en la comisura de los labios! Y de uno a otro ¡casi no te separes de su boca! ¡Caerá rendido!

 

Pícale

Tontea con él en plan broma y rétale a hacer un par de cosas: «A que no te atreves a…», que se pique contigo por ver quién es más atrevido de los dos y, cuando crea que puede con todo, dile: «Fijo que hay algo a lo que no te atreves… ¿A que no me besas?». No hará falta que le digas más, ¡irá a saco!

 

¡Invéntate un juego!

Puede ser uno de preguntitas picantes o de tonteo, para ir creando ambiente. Proponle jugar y dile que si gana ¡hay premio! Y sobre todo ¡déjale ganar! Cuando pregunte por su premio, haz que cierre los ojos y ¡plántale un beso! Cuando menos se lo espere…

 

¡Ataca con la mirada!

Si tienes tope de buen rollo con él, pero el beso no llega nunca, aprovecha un momento de confianza en el que estéis hablando solos o riendo… Acércate, lánzale una mirada súper intensa y una sonrisa traviesa… ¡Habrá beso seguro!

 

Echa unas partiditas

El billar, el futbolín, los dardos… ¡Tú sabrás qué juego se te da peor! ¡Sí, sí, peor! Se trata de ser una pobre chica ¡que no da ni una! Y aprovechando que «tú no sabes», ¿por qué no te enseña él? Pídeselo y, cuando lo tengas encima, «enseñándote cómo ponerte», gírate y ¡chocarás con sus labios! ¡Kiss, kiss!

 

El secreto…

 

Acércate con la excusa de contarle un secreto, cuando llegues a su oído roza su cuello con tus labios y háblale muy bajito para que tenga que acercarse a ti. Al separarte, hazlo rozando su mejilla con tus labios, busca los suyos y… ¡beso!

 

¡Date brillo!

Investiga sus gustos y entérate qué sabor le va más, ¿vainilla, fresa, chocolate…? Pilla un brillo de labios de ese sabor y ¡a por el beso! La pregunta clave es: «¿A que no adivinas cuál es el sabor de mis labios?». ¡Probará!

 

¡Aplica tu dulzura!

Cuando estés con él muestra tu lado más dulce y provoca el contacto cuando habléis: tócale el brazo, apoya tu mano en su pecho y, si la conversación es un poco más íntima, pon tu mano en su nuca y acaríciale, ¡ahí va el beso!

 

Pónselo en bandeja

Ponte súper sexy, piensa un plan tope romántico para los dos solos (una peli en tu casa, un cine…) y dale pequeñas señales: apoya la cabeza en su hombro, cógele la mano y… ¡disfruta de tu beso!


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