¡Lígatelo en tiempo récord!

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Sí, esperar a que el destino decida que os crucéis y vuestras miradas conecten para siempre es una bonita idea, pero… ¿Qué tal si te olvidas de los planes del destino y creas los tuyos propios? ¡Tener a tu fichaje sólo depende de ti! ¡Cúrratelo, date caña y consigue robarle el cuore en menos de lo que esperas! Y hagas lo que hagas, ten algo claro: ¡si crees en ti y confías en tus posibilidades, nada es imposible!

 

Fase 1: Ficha, acércate ¡y déjate ver!

 

¡Pasa de vergüenzas!

¡No tienes tiempo para cortarte! El reloj se mueve rápido ¡y ya deberías estar lanzándole una sonrisa irresistible! Sí, hay una posibilidad de que sea que no, pero lo que está claro es que ahí parada… ¡no oirás un sí! Y merece la pena arriesgarse, ¿verdad?

 

Primeros pasos:

¡Hoy! ¡No pueden pasar más días! ¡Hoy empieza tu carrera para llegar a tu chico! Primer reto: ¡salúdale y sonríele! Es el momento de que claves tu mirada en la suya un segundo y digas: «Hola». ¡Sólo es una palabra! ¡Vamos!

 

Busca una buena excusa ¡y háblale!

Día 2: Ya le has saludado. ¡Bien! ¡Hoy tienes que hablarle! ¿Por qué no dejas de pensar lo imposible que es eso y utilizas tus energías para inventar una buena excusa? Pedirle los deberes, preguntarle una duda de clase, un comentario sobre algo de la tele, pedirle el Face de un colega común… ¡Mil cosas! Seguro que te has imaginado la situación más de una vez. Ahora sólo tienes que llevarla a la realidad… ¡Vas tardeeee!

 

El truco:

Durante esta primera fase, intenta informarte a tope sobre las cosas que le gustan, quienes son sus amigos, por dónde sale… ¡Fíchalo!

 

Fase 2: ¡Cuélate en su mundo!

 

El tema

Día 3: Si todo va bien, la última vez que lo viste, tuvistéis algunas palabras… ¡Genial! Pues suma todos los pasos: Saludo, excusa… ¡y añádele conversación! Ya controlas lo que le va, así que escoge tema… ¡y ataca!

 

El momento:

Para conseguir hablar con tu chico, aprovecha el mejor momento: el cambio de clases, una quedada con más colegas, que tu amigo se acerque a hablar con su amigo… ¡Fijo que tus colegas te echan un cable si se lo pides!

 

¡Ataca por la red!

Día 4: Ya sabe que existes, y no sólo eso, si le has hecho 3 o 4 bromas durante alguna de vuestras mini conversaciones… ¡encima le caerás súper bien! Así que ahora que estás on fire… ¡es el momento de pedir! «¿Tienes Face?», como si le dijeras la cosa más normal del mundo, en plan: «¡Hace sol!». Y seguidamente, sin darle tiempo a pensar… «Mira, éste es el mío…» ¡y apúntalo en la libreta, en un papel o en el móvil!

 

El truco:

Imagina que es un colega tuyo cuando vayas a hablarle… ¡Convéncete! Sólo son unos minutos… ¡y eso te ayudará a que te sea más fácil!

 

Fase 3: ¡A por todaaaassss!

 

¡Cúrrate detalles!

Días 4, 5 y 6: ¡Estás a tope! Lo tienes en Face, en Twitter, en cualquier red social por la que podáis hablar. Así que cada vez que puedas, háblale, cuélgale una foto que le haga gracia, pásale canciones con indirectas… ¡y dale las buenas noches!

 

Queda… ¡y lánzate!

Y cuando menos se lo espere… ¡queda con él! «Me acompañas a…» es una buena excusa para que no parezca una cita… Cuando quedes, tontea a tope ¡y lánzale algún piropo! Y al despediros… ¡bésale en la comisura de los labios! ¡Ya es tuyo!


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