La vida de Justin Bieber. Capítulo 1


Una familia dividida, un amor roto, un futuro incierto, tristeza, dolor, soledad… En todo este ambiente nació Justin Bieber el 1 de marzo de 1994. Su madre, Pattie Mallette, sólo tenía 17 años cuando se quedó embarazada de Jeremy Bieber, un chico joven que en aquel momento no quería ningún tipo de ataduras. Jeremy se fue y los dejó solos, aunque jamás le retiró su apellido al pequeño Bieber y siempre mantuvo el contacto con él… Pero eso no fue lo peor.Pattie vivió un terrible episodio con su padrastro y también perdió el apoyo de su familia. Todo pintaba muy mal en la vida de aquel bebé. Aún así, Pattie lo tenía claro: jamás dejaría que aquellas desgracias lo convirtieran en un niño infeliz…Un bebé tierno y divertido…
Tal vez fue porque lo llevaba en el corazón o tal vez porque Pattie sólo intentaba aportarle felicidad… ¡lo cierto es que Justin era el bebé más alegre del planeta! Sonreía constantemente y desde muy pequeño tarareaba y pronunciaba sonidos que podían parecer melodías… ¡increíble! ¡Era sólo un bebé! Justin tocaba las palmas, giraba la cabeza de un lado a otro, movía las piernas sin parar… ¡Y lo curioso es que sólo lo hacía cuando oía música! Pattie enchufaba la radio todo el día o ponía sus discos favoritos sin parar y, claro, Justin se quedaba con todo… Y como Pattie veía que Justin disfrutaba con tanta pasión, ¡pues cada vez había más música en sus vidas! Una música que conseguía dar un poco de color a una vida durísima…Sobrevivir…
Justin fue como un ángel para su madre. Pattie se pasaba todo el día trabajando limpiando casas o poniendo cafés y tenía que dejarlo en la guardería… ¡pero llegaba la tarde y sólo Justin conseguía devolverle la sonrisa y las ganas de luchar! Con razón por aquel entonces su madre se juró a sí misma que le daría todo lo que le pidiera, que haría lo que estuviera en sus manos por hacer realidad los sueños de Justin… Aunque Pattie no se estaba dando cuenta de algo: aquel niño tan despierto estaba aprendiendo a gran velocidad, estaba aprendiendo de ella que hay que currárselo mucho para conseguir las cosas y que nada es regalado… ¡Y llegó el momento en el que Justin necesitó explotar! «Ese momento llegó demasiado pronto, con 2 años…», cuenta Pattie. El barrio en el que se crió Justin estaba situado en la zona más humilde del pueblo de Stratford, Canadá. En aquella zona, los chicos se criaban muchísimo en las calles, ya que era un pueblo pequeño y seguro. ¡Allí lo aprendían todo! Por eso, Justin era tan despierto. Como Pattie se pasaba todo el día trabajando, los vecinos y chicos mayores lo cuidaban… Y Justin aprendió un montón de cosas de ellos. Lo que + le llamaba la atención eran los instrumentos que sonaban en las calles. El tambor, la guitarra, el piano… ¡Enseguida aprendió a tocarlos! Con sólo 2 años dominaba, tenía un oído musical superdotado. Y, claro, en la escuela pública Stratford Northwestern ¡lo tenían que subir de nivel en las asignaturas de música! Impresionante… Su madre conocía su pasión y le llegaban rumores del barrio sobre Justin y su locura por la música. «Pero yo pensaba que era pequeño para desarrollarlo». Pattie se equivocó por completo. Lo de Justin ya era totalmente imparable…Qué susto…
Una tarde, llamaron a Pattie al trabajo para decirle que su hijo estaba en la puerta del Teatro Stratford tocando la guitarra. Al parecer, lo hacía tan bien que ¡le lanzaban monedas! Pattie corrió a buscarlo. Por nada del mundo quería que la gente pensara otra cosa… ¡Pero no era eso! Justin sólo deseaba actuar y era su forma de sacarlo: en la calle. ¡Por eso se hizo tan conocido en su barrio con 9 años! Y su madre dejó que cantara en competiciones musicales en escuelas… Con 12 años arrasaba y ¡todo Stratford se rendía a sus pies! Justin lo tenía claro: no quería hacer otra cosa que  componer, cantar y actuar. Y Pattie recordó su promesa: lo que fuera por su hijo. Una mañana de mediados de 2007, a su madre se le ocurrió grabar a Justin cantando en casa, imitando a Justin Timberlake. Luego, colgó ese vídeo en Youtube con un solo «click». Y así lo fue haciendo cada día… Cuando Pattie se lo comentó a Justin, ambos sonrieron, estaba bien eso de Youtube… ¡¡¡No tenían ni idea de lo que habían hecho!!! Aquel «click» con el ratón les cambiaría la vida…Continuará…
¿Se conectará la gente a su canal de Youtube para ver sus actuaciones? ¿Su madre era realmente consciente de lo que había hecho? ¿Tendrá Justin la suerte de su parte?
¡¡¡CONOCE CÓMO CONTINÚA EN EL CAPÍTULO 2!!!
Una familia dividida, un amor roto, un futuro incierto, tristeza, dolor, soledad… En todo este ambiente nació Justin Bieber el 1 de marzo de 1994. Su madre, Pattie Mallette, sólo tenía 17 años cuando se quedó embarazada de Jeremy Bieber, un chico joven que en aquel momento no quería ningún tipo de ataduras. Jeremy se fue y los dejó solos, aunque jamás le retiró su apellido al pequeño Bieber y siempre mantuvo el contacto con él… Pero eso no fue lo peor.Pattie vivió un terrible episodio con su padrastro y también perdió el apoyo de su familia. Todo pintaba muy mal en la vida de aquel bebé. Aún así, Pattie lo tenía claro: jamás dejaría que aquellas desgracias lo convirtieran en un niño infeliz…Un bebé tierno y divertido…
Tal vez fue porque lo llevaba en el corazón o tal vez porque Pattie sólo intentaba aportarle felicidad… ¡lo cierto es que Justin era el bebé más alegre del planeta! Sonreía constantemente y desde muy pequeño tarareaba y pronunciaba sonidos que podían parecer melodías… ¡increíble! ¡Era sólo un bebé! Justin tocaba las palmas, giraba la cabeza de un lado a otro, movía las piernas sin parar… ¡Y lo curioso es que sólo lo hacía cuando oía música! Pattie enchufaba la radio todo el día o ponía sus discos favoritos sin parar y, claro, Justin se quedaba con todo… Y como Pattie veía que Justin disfrutaba con tanta pasión, ¡pues cada vez había más música en sus vidas! Una música que conseguía dar un poco de color a una vida durísima…Sobrevivir…
Justin fue como un ángel para su madre. Pattie se pasaba todo el día trabajando limpiando casas o poniendo cafés y tenía que dejarlo en la guardería… ¡pero llegaba la tarde y sólo Justin conseguía devolverle la sonrisa y las ganas de luchar! Con razón por aquel entonces su madre se juró a sí misma que le daría todo lo que le pidiera, que haría lo que estuviera en sus manos por hacer realidad los sueños de Justin… Aunque Pattie no se estaba dando cuenta de algo: aquel niño tan despierto estaba aprendiendo a gran velocidad, estaba aprendiendo de ella que hay que currárselo mucho para conseguir las cosas y que nada es regalado… ¡Y llegó el momento en el que Justin necesitó explotar! «Ese momento llegó demasiado pronto, con 2 años…», cuenta Pattie. El barrio en el que se crió Justin estaba situado en la zona más humilde del pueblo de Stratford, Canadá. En aquella zona, los chicos se criaban muchísimo en las calles, ya que era un pueblo pequeño y seguro. ¡Allí lo aprendían todo! Por eso, Justin era tan despierto. Como Pattie se pasaba todo el día trabajando, los vecinos y chicos mayores lo cuidaban… Y Justin aprendió un montón de cosas de ellos. Lo que + le llamaba la atención eran los instrumentos que sonaban en las calles. El tambor, la guitarra, el piano… ¡Enseguida aprendió a tocarlos! Con sólo 2 años dominaba, tenía un oído musical superdotado. Y, claro, en la escuela pública Stratford Northwestern ¡lo tenían que subir de nivel en las asignaturas de música! Impresionante… Su madre conocía su pasión y le llegaban rumores del barrio sobre Justin y su locura por la música. «Pero yo pensaba que era pequeño para desarrollarlo». Pattie se equivocó por completo. Lo de Justin ya era totalmente imparable…Qué susto…
Una tarde, llamaron a Pattie al trabajo para decirle que su hijo estaba en la puerta del Teatro Stratford tocando la guitarra. Al parecer, lo hacía tan bien que ¡le lanzaban monedas! Pattie corrió a buscarlo. Por nada del mundo quería que la gente pensara otra cosa… ¡Pero no era eso! Justin sólo deseaba actuar y era su forma de sacarlo: en la calle. ¡Por eso se hizo tan conocido en su barrio con 9 años! Y su madre dejó que cantara en competiciones musicales en escuelas… Con 12 años arrasaba y ¡todo Stratford se rendía a sus pies! Justin lo tenía claro: no quería hacer otra cosa que  componer, cantar y actuar. Y Pattie recordó su promesa: lo que fuera por su hijo. Una mañana de mediados de 2007, a su madre se le ocurrió grabar a Justin cantando en casa, imitando a Justin Timberlake. Luego, colgó ese vídeo en Youtube con un solo «click». Y así lo fue haciendo cada día… Cuando Pattie se lo comentó a Justin, ambos sonrieron, estaba bien eso de Youtube… ¡¡¡No tenían ni idea de lo que habían hecho!!! Aquel «click» con el ratón les cambiaría la vida…Continuará…
¿Se conectará la gente a su canal de Youtube para ver sus actuaciones? ¿Su madre era realmente consciente de lo que había hecho? ¿Tendrá Justin la suerte de su parte?
¡¡¡CONOCE CÓMO CONTINÚA EN EL CAPÍTULO 2!!!


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