La reina de Instagram deja las redes sociales y cuenta la verdad

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Essena O’Neill es una modelo australiana de 18 años que arrasaba en Instagram y que se había convertido en toda una It Girl influencer para sus cientos de miles de seguidores por las fotos tan perfectas que subía a su cuenta de Instagram… Harta de todo, Essena decidió contar todo lo que se ocultaba detrás de esa vida perfecta ¡y ha abandonado Internet para siempre! Descubre su triste historia…

«Las redes sociales no son la vida real»

Como cualquier chica joven, a Essena le encantaba subir fotos suyas a su cuenta de Instagram y empezó a tener tanta fama ¡que las marcas se la rifaban para contar con ella! Essena ha confesado que llegó a ganar más de 365 euros por cada foto que subía promocionando alguna prenda de ropa o maquillaje y hasta 1.300 euros por un post… Pero, de repente, decidió acabar con todo y denunciar la falsa vida que se escondía detrás de todas sus fotos con una campaña que ella llamó «Las redes sociales no son la vida real». 

Sus fotos, un engaño

Aunque en todas sus fotos aparecía guapísima, en realidad Essena decidió explicar todo lo escondían detrás… Por ejemplo, publicó una foto suya en la playa súper delgada junto al mensaje: «Me hubiera gustado comer bien ese día. Probablemente le grité a mi hermana pequeña para que consiguiera una foto que me gustara». En realidad, Essena denuncia que todo lo que vivía y publicaba en las redes era una mentira y admite que se hacía más de 50 fotos y luego las editaba una y otra vez para quedar perfecta, porque su único objetivo era gustar a los demás y ser aceptada por sus followers, aún a costa de enseñar una vida perfecta que nada tenía que ver con la realidad…

No quiere ser perfecta

Antes de eliminarlo para siempre, Essena borró de su Instagram más de 2.000 fotografías que considera que engañaban a sus seguidores, porque mostraban una imagen retocada de ella misma. «No lo hacía conscientemente, estaba obsesionada con gustar a los demás». Essena admite que estaba realmente enganchada a las redes sociales y su única obsesión era aumentar los likes de las fotos que subía, por eso no dudaba en retocarlas al máximo y mostrar una cara que no era real. Essena se sentía insegura y muy sola, y ahora ha decidido acabar con todo eso. «También he pasado horas viendo a chicas perfectas en Internet, deseando ser ellas. Cuando me convertí en una de ellas, no era feliz, no estaba satisfecha ni en paz conmigo misma», ha confesado Essena.

Un cambio de vida

Essena decidió un buen día que no quería seguir viviendo una vida falsa y que no la hacía feliz a través de las redes sociales y borró todas sus cuentas, a pesar de que tenía miles y miles de seguidores que, curiosamente, la han apoyado al 100% en su nueva vida… Y es que el mensaje de Essena es súper positivo: está bien estar en redes sociales pero que eso no nos obsesione hasta el punto de convertir nuestra vida en una mentira. Todos somos especiales y únicos, no hace falta ser perfecto porque, como bien demuestra la historia de Essena, la perfección no da la felicidad.

¿Qué te parece la historia de Essena?

Essena O’Neill es una modelo australiana de 18 años que arrasaba en Instagram y que se había convertido en toda una It Girl influencer para sus cientos de miles de seguidores por las fotos tan perfectas que subía a su cuenta de Instagram… Harta de todo, Essena decidió contar todo lo que se ocultaba detrás de esa vida perfecta ¡y ha abandonado Internet para siempre! Descubre su triste historia…

«Las redes sociales no son la vida real»

Como cualquier chica joven, a Essena le encantaba subir fotos suyas a su cuenta de Instagram y empezó a tener tanta fama ¡que las marcas se la rifaban para contar con ella! Essena ha confesado que llegó a ganar más de 365 euros por cada foto que subía promocionando alguna prenda de ropa o maquillaje y hasta 1.300 euros por un post… Pero, de repente, decidió acabar con todo y denunciar la falsa vida que se escondía detrás de todas sus fotos con una campaña que ella llamó «Las redes sociales no son la vida real». 

Sus fotos, un engaño

Aunque en todas sus fotos aparecía guapísima, en realidad Essena decidió explicar todo lo escondían detrás… Por ejemplo, publicó una foto suya en la playa súper delgada junto al mensaje: «Me hubiera gustado comer bien ese día. Probablemente le grité a mi hermana pequeña para que consiguiera una foto que me gustara». En realidad, Essena denuncia que todo lo que vivía y publicaba en las redes era una mentira y admite que se hacía más de 50 fotos y luego las editaba una y otra vez para quedar perfecta, porque su único objetivo era gustar a los demás y ser aceptada por sus followers, aún a costa de enseñar una vida perfecta que nada tenía que ver con la realidad…

No quiere ser perfecta

Antes de eliminarlo para siempre, Essena borró de su Instagram más de 2.000 fotografías que considera que engañaban a sus seguidores, porque mostraban una imagen retocada de ella misma. «No lo hacía conscientemente, estaba obsesionada con gustar a los demás». Essena admite que estaba realmente enganchada a las redes sociales y su única obsesión era aumentar los likes de las fotos que subía, por eso no dudaba en retocarlas al máximo y mostrar una cara que no era real. Essena se sentía insegura y muy sola, y ahora ha decidido acabar con todo eso. «También he pasado horas viendo a chicas perfectas en Internet, deseando ser ellas. Cuando me convertí en una de ellas, no era feliz, no estaba satisfecha ni en paz conmigo misma», ha confesado Essena.

Un cambio de vida

Essena decidió un buen día que no quería seguir viviendo una vida falsa y que no la hacía feliz a través de las redes sociales y borró todas sus cuentas, a pesar de que tenía miles y miles de seguidores que, curiosamente, la han apoyado al 100% en su nueva vida… Y es que el mensaje de Essena es súper positivo: está bien estar en redes sociales pero que eso no nos obsesione hasta el punto de convertir nuestra vida en una mentira. Todos somos especiales y únicos, no hace falta ser perfecto porque, como bien demuestra la historia de Essena, la perfección no da la felicidad.

¿Te ha pasado como a ella y retocas las fotos 1000 veces? ¿Alguna vez te has sentido agobiada por las redes sociales?


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