Animaladas

Un señor entra en una tienda de animales, y le pregunta a otro que estaba allí creyendo que era el dependiente:
—¡Oiga!, ¿qué animal es ése de ahí?
El otro contesta:
—Lo ignoro.
Y éste dice con asombro:
—¡Uy, qué loignorito más bonito!

¡Vota!